Mara Pastor (San Juan, Puerto Rico)
(1980) Poeta, traductora y editora. Publicó Alabalacera (Terranova, 2006), El origen de los párpados (Edición de autor, México-Puerto Rico, 2008) y más recientemente Candada por error (edición de autor, México; Atarraya Cartonera, Puerto Rico, 2009). Es miembro del consejo editorial del proyecto Literal (Ciudad de México) y dictamina poemarios para las colecciones Limón Partido, Naranja dulce, Pico de Gallo y Víbora de la mar. Ha organizado y participado en recitales y festivales de poesía en Puerto Rico, Estados Unidos y México. Trabajos suyos han sido publicados en México, Argentina, Estados Unidos, Canadá, España y Puerto Rico. Ha colaborado en proyectos interdisciplinarios con músicos, diseñadores y pintores de Puerto Rico, México y Chile. Su poesía ha sido parcialmente traducida al inglés, francés y catalán. Su libro inédito Poemas para fomentar el turismo será publicado a finales de año por la editorial La secta de los perros (Puerto Rico). Actualmente reside en Ciudad de México donde escribe una disertación para el grado de doctora en letras sobre poesía puertorriqueña durante el periodo de la Guerra Fría y cursa el entrenamiento para ser instructora de Ashtanga yoga.
Mi siglo
La verdad es pan
Simone Weil
Siglo mío, bestia mía
Osip Mandelstam
Simone Weil
Siglo mío, bestia mía
Osip Mandelstam
De la sonrisa a la insensatez,
la verdad es el pan de la espera.
La espera, el secreto de un dios
que se fue de fiesta y regresó
encorbatado
y el rumor mediático de que su gendarme
fue una bandada de pájaros
que atravesó el agujero con la pócima vencida.
Sus frutas, cómplices
de la mirada de la bestia
que me desviste de terror,
y todo el viento se abrasa en la sed
del húmero en que creímos.
Hoy este siglo parece una cita
pero la tierra lleva un vestido verde
estampado de caminantes.
Mi espera se convierte en la disolución
de todas las promesas
con la muerte de los vaticinadores.
Pegada al suelo, persigo
una naturaleza insospechada
que canta su réquiem.
la verdad es el pan de la espera.
La espera, el secreto de un dios
que se fue de fiesta y regresó
encorbatado
y el rumor mediático de que su gendarme
fue una bandada de pájaros
que atravesó el agujero con la pócima vencida.
Sus frutas, cómplices
de la mirada de la bestia
que me desviste de terror,
y todo el viento se abrasa en la sed
del húmero en que creímos.
Hoy este siglo parece una cita
pero la tierra lleva un vestido verde
estampado de caminantes.
Mi espera se convierte en la disolución
de todas las promesas
con la muerte de los vaticinadores.
Pegada al suelo, persigo
una naturaleza insospechada
que canta su réquiem.
Contacto: http://ohdiosarantza.blogspot.com
mara.pastor@gmail.com
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